De hielo son mis manos y templadas mis caricias. Aún te siento conmigo y recuerdo tu sonrisa. ¿Dónde quedó lo que soy? ¿En qué lugar y en cuál prisión? que vacío hoy me siento.
De hielo son mis penas y por las noches me dan frío. Moriría por un beso de tus labios sabor tilo. Esos labios que me calman y que abrigan mi alma. 
Maldita sea mi suerte... muero por verte.
Si me miraras... no entenderías. 
Si me sintieras... quizás recordarías.
Porque mis ojos se apagan, si no está tu mirada. Porque mi mente se nubla, en profunda penumbra. Porque me encierro en mi abismo. Y porque sin vos... no es lo mismo.
Y que mi vida, hoy no late, se enfria...
En la triste agonía.