Pensaré antes de irme, si aquello que no pude darte, quedo guardado en alguna parte de mi orgullo. Besaré tu frente en la mañana, y al sentirme abrirás tus ojos y no hablaremos si no hace falta. Voy a darte larazón aún cuando crea que no la tengas, voy a soltar al infierno las presiones y dejaré mi cuerpo andar con el tuyo.